Como plataforma escénica con Projekt Büro inicié en el año 2000 un viaje compartiendo vivencias junto a intérpretes de estéticas disímiles que muchas de las veces no resultó facil por la falta de concentración durante el proceso de la vivencia. En estos años partícipé con curiosos y creativos que entre subidas y bajadas fue un enfrentamiento desafioso pero que en lo personal sumó un resultado de sintesis y de constribución, porque creo en que es fundamental saber donde se está parado para proponer un desafio a la hora de recrear. En cada viaje comprendí que en el arte contemporáneo existen miradas diversas porque como lenjuaje está sujeto a procesos dinámicos para llegar a la transformación sin importar si nos equivocamos e involucrandonós desde toda idea que vaya más allá de una mirada, es de ahi donde generalmente aparecen intérpretes reflexivos con narrativas innovadoras que es por lo que resulta posible comprender esta idea de plataforma como algo claramente interdisciplinario. Cuando me detuve para proponer una concepción desde la desovediencia escuche criterios que luego lograron un hecho poetico coherente. El ingenio y la capacidad de sobrevivencia en el artista que no transa con ningún sistema es lo que más me conmueve siempre porque es esa la esencia de libertad en el hacer aunque en circunstancias diversas también testimonié resultados inmundos a cualquier precio. Hay belleza en todas partes de este mundo por eso lo mejor que podemos hacer es desarrollar lo nuestro desde la insolencia pero con quienes se dispongan y entiendan la tradición del juego evolutivo, de la autocrítica y las preguntas. Esta observación la entiendo como fuente en el compromiso porque refleja una continuidad en la lucha por la causa de creer para crear.
Héctor Böhâmia Wültrich
@bohamiawultrich